martes, 12 de enero de 2016

Insolación en bebés


Es muy bueno que nuestros niños puedan disfrutar del sol y las actividades al aire libre. Sin embargo, debemos tener cuidado de que la exposición al sol no se convierta en un riesgo para la salud. ¿Cómo prevenir la insolación? ¿Qué hacer ante la insolación? En esta nota respondemos a estas y otras preguntas.

Introducción

Los niños disfrutan el verano, el calor, el aire libre y las piletas de natación y es muy bueno que así sea, pero debemos tomar medidas para prevenir enfermedades de la piel(quemaduras, cáncer, arrugas, etc), insolaciones y ahogamientos.

¿Qué es la insolación?

La insolación es la forma más grave de enfermedad por calor. Se produce generalmente por una exposición prolongada al sol, más aún si se encuentra haciendo actividad física. El niño es incapaz de regular su temperatura corporal, no pudiendo descender la misma.

¿Quiénes son las personas que tiene mayor riesgo?

Los bebes son más susceptibles de padecer una insolación, sobre todo los menores de 5 años y mucha más los menores de un año, los niños que padecen enfermedades crónicas, los obesos y desnutridos.
Es una enfermedad que se desarrolla rápidamente y que requiere tratamiento.

¿Cuál es la causa de la insolación?

Nuestros cuerpos producen mucha cantidad de calor interno y normalmente nos enfriamos mediante la transpiración e irradiando calor a través de la piel. En ciertas situaciones, como cuando hay calor intenso, humedad elevada o actividad intensa bajo el sol, este sistema de enfriamiento puede fallar, permitiendo que el calor se acumule hasta niveles peligrosos.
Si además el niño se deshidrata (pérdida de agua y sales) y no puede sudar lo suficiente como para enfriar su cuerpo, su temperatura interna aumenta, pudiendo causar una insolación.

¿Cuáles son los síntomas de una insolación?
  •         Temperatura corporal elevada (40 o más)
  •          Piel seca y caliente, roja pero sin transpiración.
  •          Dolor de cabeza.
  •          Nauseas y vómitos.
  •          Mareo.
  •          Aletargamiento o fatiga.
  •          Desorientación, agitación o confusión.
  •          Latidos del corazón rápidos.
  •          Convulsiones.
  •          Pérdida del conocimiento.
  •          Alucinaciones.
  •          Convulsiones.


Tratamiento de la insolación

Es importante que la persona reciba tratamiento inmediatamente ya que la insolación puede provocar severos daños. Las medidas iniciales que debe tomar hasta la llegada de médico son:

Trasladar al niño a la sombra, en lo posible a un lugar fresco y tranquilo.
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  •      El tratamiento más común y efectivo suele ser el de sumergir al niño en una bañadera con agua tibia, mojándole la frente con un paño fresco, hasta lograr que la temperatura del cuerpo descienda a unos 38 grados centígrados.
  •      Si no posee bañadera a disposición, quitarle la ropa y enfriarlo lo más rápido posible, mojando con agua fría todo el cuerpo.
  •          Ofrecerle agua para tomar.
  •            No se debe administrar medicamentos antifebriles (no son útiles en esos casos y pueden empeorar al niño).
  •            No se debe friccionar la piel con alcohol (causa intoxicación).


¿Cómo se pueden evitar las insolaciones?

Existen medidas preventivas que pueden ayudarle a protegerse para evitar la insolación:

En días de mucho calor:
  • Intente pasar el mayor tiempo posible en casa.
  • Si están en casa, usar ventiladores teniendo en cuenta que no son suficientes para refrescar cuando la temperatura ambiente es muy elevada.
  • De ser posible, estar por momentos en ambientes con aire acondicionado frío, en su casa o en los lugares públicos que lo posean.
  • Es aconsejable salir al aire libre por la mañana o a la tardecita.
  • Evitar que transiten y jueguen expuestos al sol, menos aún en horario del mediodía o a la tarde temprano.
  • Proponer actividades tranquilas y evitar juegos intensos.
  • No es conveniente realizar ejercicios físicos intensos.
  • Vista a los niños con ropa liviana preferentemente de algodón, de colores claros, use gorros amplios o gorritos con viseras.
  • A los lactantes ofrézcale el pecho con más frecuencia y a los niños deben tomar agua muy seguido a pesar de no tener sed.
  • Durante las actividades al aire libre que los niños descansen con frecuencia y mojen su cuerpo con agua fría.
  • Si su hijo va a realizar actividad deportiva que toma líquidos suficientes antes durante y después de realizar el mismo, que se proteja del sol con ropa adecuada, que tenga períodos de descanso adecuados y que ante el menor síntoma busque asistencia médica.
  • Nunca dejar a un niño solo en un automóvil y no realizar viajes prolongados sin tomar medidas preventivas.

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