jueves, 10 de diciembre de 2015

Test de Graham

Test de Graham

El análisis de parásitos en las heces es un estudio que se realiza mediante la toma de heces en fresco, y se analiza al microscopio la presencia de formas adultas, larvas o huevos de diferentes familias de helmintos, amebas, tenias y protozoos.


Un parásito es un animal que infecta a otro para poder alimentarse. El infectado se denomina "huésped". A veces el huésped no sufre consecuencias graves por la parasitación (como, por ejemplo, cuando nos pica un mosquito), pero en otras ocasiones sí que puede tener efectos más importantes.
Los parásitos pueden afectar al huésped a diferentes niveles: en la piel, en los pulmones, en el sistema digestivo.


Si un paciente tiene síntomas de diarrea aguda, gases intestinales excesivos, dolores cólicos, elevación de eosinófilos en sangre, o síntomas generales diversos, y puede haber antecedentes de beber agua contaminada, verduras frescas contaminadas, viajes al extranjero, etc. es necesario recurrir a un estudio de parásitos en heces para descartar su presencia.
Cuando los parásitos se alojan en el aparato digestivo, una proporción de ellos, o las larvas, o los huevos... son eliminados con las heces, y es por esto que cuando queremos determinar si un paciente tiene el intestino infectado por un parásito (lo cual se denomina "parasitado") recurrimos a un análisis de las heces.
Como la cantidad que se elimina en cada defecación puede ser variable, y si hay poco número de parásitos en el intestino lógicamente también serán escasos en las muestras que se tomen, no siempre que una muestra sale negativa se puede descartar la infección. Por eso, normalmente se toman tres muestras de heces, en tres días distintos. Así, si todas son negativas significa que realmente no hay parásitos.
Los parásitos más frecuentes en heces son de tres tipos:
  • Helmintos: gusanos del tipo Ascaris, o de la Tenia o "lombriz solitaria".
  • Protozoos: como la Giardia lambria y las ameba.
  • Oxiuros: las "lombrices", muy frecuentes en niños pequeños.
Normalmente, los signos de infección son diferentes según de cuál se trate, por lo que el médico dirigirá sus sospechas en una dirección, y solicitará el test en base a la misma, ya que las pruebas son diferentes según de cuál de los grupos se trate.
Para los dos primeros grupos se utiliza la denominada "Prueba de concentración de huevos y quistes"; los huevos son del helminto, los quistes son del protozoo.
Para los oxiuros la prueba es diferente, ya que las hembras ponen los huevos en los pliegues perianales, en el exterior, y dichos huevos no se ven en las heces. Es típico que los pacientes infectados con oxiuros (enterobius vermicularis) presenten un intenso picor anal. En estos casos, la prueba diagnóstica es diferente, y se denomina "test de la cinta de Graham".
Si hay diarrea, las heces deben ser llevadas al laboratorio, y allí analizadas, sin demora.
El test de concentración de huevos y quistes se realiza de diversas maneras, pero su finalidad última es la de conseguir teñir los quistes o los huevos que se están buscando de un color adecuado para luego ser vistos en microscopio. La muestra son unos gramos de heces frescas, que como se ha explicado si son diarréicas primero se miran al microscopio directamente sin teñir, y posteriormente si es necesario se procesan y miran de nuevo.
El test de Graham es algo diferente. Ya que los huevos normalmente se quedan pegados a la piel que rodea el ano, y no aparecen en las heces, hay que buscarlos allí donde se hallan, pues obviamente el análisis de heces no sirve para el diagnóstico. Lo que se hace (aunque hay algunas variantes, esencialmente se utiliza la técnica que se describe a continuación) es utilizar un pedazo de cinta adhesiva, que se coloca cuidadosamente en los márgenes anales, de forma que si hay huevos estos se queden pegados a la cinta, y es sobre ésta sobre la que se investiga para determinar si el parásito está presente o no.
En resumidas cuentas, cuando el médico sospeche que un paciente tiene parásitos, podrá en general:
  • Realizar una prueba en los márgenes del ano para verificar si hay huevos de oxiuros.
  • Solicitar que se lleven muestras de heces frescas, durante hasta tres días seguidos.
Sobre esto, se efectuarán una serie de técnicas de laboratorio, y se analizará al microscopio si existen indicios de parasitación.
Un microbiólogo experto determinará, en caso de ser positiva, de qué parásito se trata.
El médico, según los hallazgos y la clínica (sintomatología) que presente el paciente, decidirá si es preciso poner tratamiento, en caso afirmativo cuál es el más idóneo, y explicará las medidas higiénicas encaminadas a evitar la propagación de la enfermedad.

0 comentarios:

Publicar un comentario

s